A la altura de la colonia Vicente Guerrero, en Cuautla, el nuevo atractivo turístico es un enorme charco que convierte cada cruce en una verdadera prueba de supervivencia para los automovilistas. En lugar de peces, lo único que nada son los vehículos. Los conductores tienen que hacer malabares al volante para esquivar el agua, los baches y evitar que el paseo termine en derrape.
Incendio consume siete locales comerciales en Tetelcingo, Cuautla; investigan posible acto intencional