Aquí nos tiene otra vez en la privada Aquiles Serdán de Temixco, donde no se ve ni bacheo, ni faena y tampoco labores de fumigación. Aquí no ha pasado nada. Y lo más sabroso del asunto: la calle que conecta con esta privada ya quedó arregladita, se ve muy bonita. Entonces uno piensa, ¿será mucho pedir que le sigan tantito? ¿un pasito más?











