Si usted aprecia sus tobillos, su coxis y cada una de sus articulaciones, mejor piénselo dos veces antes de pisar la calle Francisco Villa, en la colonia Amador Salazar de Yautepec. Bajar por aquí no es un simple trayecto: es un auténtico deporte extremo. Baches, deslaves y resbaladeros convierten cada paso en una prueba de fe y equilibrio.