En esta temporada de espantos, en Jiutepec no hace falta visitar una casa embrujada para llevarse un buen susto, basta con caminar por la calle Jazmín de la colonia San Lucas, y encontrarse con un módulo de seguridad pública abandonado.
Aquí el terror no está en las películas, sino en las calles. Una caseta que debería servir para proteger a los vecinos permanece sin vigilancia, sin presencia policial y, al parecer, sin fecha para volver a funcionar.