Regresamos a un punto que, como dicen los vecinos, ya está para decir "¡ay nanita!": el puente que conecta con la colonia Amador Salazar, en Yautepec. Si se hiciera una lista de pendientes, aseguran, no se sabría ni por dónde empezar: escalones rotos, acumulación de basura, estructuras oxidadas y, como si fuera poco, la ausencia total de luminarias.
Habitantes de Yautepec siguen haciendo el esfuerzo de esperar el sumistro de agua potable