Este miércoles 9 de septiembre de 2026 se lleva a cabo la audiencia de continuación para determinar si Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, los dos presuntos responsables del multihomicidio de la familia de Jonathan “Jonas” Meléndez, tecladista y fundador de Camilo Séptimo, son vinculados a proceso. Actualmente ambos permanecen bajo prisión preventiva en el Penal de Barrientos.
Criptomonedas, el posible móvil del crimen
De acuerdo con las indagatorias de la Fiscalía presentadas en los últimos días, el crimen habría sido planeado con al menos 24 horas de anticipación.
La investigación apunta a que los agresores irrumpieron en el departamento de la familia, ubicado en la Zona Esmeralda de Atizapán de Zaragoza, bajo la creencia de que el músico resguardaba una fortuna de millones de dólares en Bitcoin.
Cabe destacar que, Jonathan Meléndez y Diego Sebastián “N” eran socios en un negocio de rentas vacacionales, pero atravesaban problemas financieros y mantenían deudas.
Para llevar a cabo el atraco, Diego Sebastián “N” habría contratado a Gerardo “N”, quien presuntamente condujo el vehículo utilizado para escapar, a cambio de 2 millones de pesos.
Por millones de pesos en criptomonedas Diego Sebastián “N” habría cometido el atroz crimen
Pese a que el robo de las criptomonedas apunta como el principal móvil del crimen, la cantidad que los agresores creían encontrar era mucho mayor a la que finalmente obtuvieron.
La tarde del martes 1 de septiembre, Diego Sebastián “N” ingresó al departamento y sometió a la familia. Bajo amenazas, obligó a Jonathan Meléndez a entregarle la cold wallet, una cartera física utilizada para almacenar las claves de sus activos digitales.
Presuntamente, el dispositivo contenía criptomonedas con un valor aproximado de 30 millones de pesos, alrededor de 1.5 millones de dólares. Una vez que tuvo el control de las claves, y poco antes de ser capturado, el socio habría transferido los fondos digitales a cuentas vinculadas con su esposa en España.
La escalofriante advertencia que hizo “Jonas”
La reconstrucción de los hechos también reveló que Jonathan presentía que algo podía ocurrir. Horas antes del ataque, el músico le habría advertido a un amigo cercano que se reuniría con Diego Sebastián debido a las amenazas que había recibido. Incluso le dejó la instrucción de que si después de la reunión dejaba de responder sus mensajes, debía llamar inmediatamente a la policía.
Sin embargo, el ataque ocurrió en un lapso de aproximadamente 25 minutos dentro del domicilio y dejó como víctimas mortales a:
- Jonathan Meléndez, de 38 años.
- Ana Paula, su esposa, de 35 años y con cuatro meses de embarazo.
- Sofía, hija de la pareja, de 3 años.
- Aleida Romero, de 21 años, quien trabajaba apoyando a la familia en el domicilio.
- La perrita Golden Retriever de la familia, que también fue asesinada para evitar que hiciera ruido.
El hijo mayor de Jonathan y Ana Paula, un niño de 6 años, logró sobrevivir ileso. Al percatarse del peligro, se escondió debajo de las cobijas de su cama y permaneció ahí durante el ataque.
Diego Sebastián “N” ya tenía antecedentes de investigación
Además, durante las indagatorias se descubrió que Diego Sebastián “N” ya contaba con dos carpetas de investigación vigentes en la Ciudad de México: una iniciada en 2007 por violencia familiar y otra presentada este mismo 2026 por amenazas.
Se espera que durante la tarde de este miércoles el juez de control determine si Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” son vinculados a proceso por el delito de homicidio calificado.