Bastan unas gotas de lluvia para que los baches desaparezcan, pero sólo porque quedan bajo el agua. Y cuando llega la noche, el alumbrado público también decide tomarse el día libre. Los habitantes de Huitzilac tienen que alumbrarse con la lámpara del celular, mientras los postes siguen haciendo el papel de adorno.
La situación sigue sin cambiar en la calle Fresno de Huitzilac