A una semana de la explosión provocada por una pipa de gas en la colonia Las Granjas de Cuernavaca, las familias afectadas continúan enfrentando las consecuencias de una tragedia que dejó más de 20 personas lesionadas y más de 30 viviendas y negocios con daños.
Mientras los vecinos retiran escombros y buscan recuperar lo que perdieron, la gobernadora Margarita González Saravia no ha acudido al lugar para reunirse con las víctimas.
Andy López Beltrán arranca su “no campaña” en Tabasco en medio de duras acusaciones de la oposición