En Xochitepec ya no saben si viven en Morelos o en un capítulo extremo de "sobrevivientes del desierto". Y es que en la calle Tulipanes de la colonia 3 de Mayo, abrir la llave ya es como rascar un boleto de lotería: sale aire, sale tierra, y si la suerte anda generosa, tal vez caigan dos gotas de agua.











