Fuimos el 1º de Mayo, ¡y sorpresa! Todo sigue igual, o peor. Ahora con las lluvias, el lodo viene incluido, y resbala más que promesa de campaña. El pavimento sigue siendo un mito contado por los más viejos, y la bajada parece castigo celestial. Aquí no caminas, te encomiendas, y lo único parejo sigue siendo el suelo.











