La creciente inseguridad en carreteras y las constantes denuncias de extorsión a transportistas llevaron a operadores de Morelos a sumarse al paro nacional de transportistas. La movilización tuvo como principal objetivo exigir condiciones seguras para desempeñar su trabajo y frenar los abusos que aseguran enfrentar diariamente en las vías federales y carreteras estatales.
Los inconformes señalaron que la violencia en las carreteras se ha convertido en una crisis que afecta a miles de conductores en todo el país. Entre sus demandas destacan mayores garantías de seguridad, acciones efectivas contra los asaltos en carreteras, el robo de unidades, secuestros y homicidios que ponen en riesgo tanto a operadores como a la cadena de suministro.
Asimismo, denunciaron presuntos actos de abuso de autoridad, cobros ilegales en retenes y tarifas excesivas por servicios de arrastre y corralones. Estas exigencias cobraron mayor relevancia tras la difusión de un video en redes sociales el pasado 06 de junio, donde un conductor relató, entre lágrimas, un presunto incidente ocurrido en la carretera México–Querétaro.
De acuerdo con su testimonio, presuntos elementos policiales le habrían sembrado narcóticos, además de despojarlo de seis mil pesos y agredirlo físicamente. El afectado solicitó que su caso sea investigado para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
Mientras tanto, los transportistas de Morelos insisten en que la seguridad vial debe convertirse en una prioridad para el estado que gobierna Margarita González Saravia.