"Desde que Zuri no está, esta familia ya no tiene razón de vivir", dice Petra Valdéz con voz quebrada y lágrimas contenidas, a un año de la desaparición de su hija Itzel Zurisaday Sánchez Valdéz, de 27 años. Fue vista por última vez el 11 de julio de 2024 en casa de su esposo, en la colonia El Mirador, en Tlaltizapán.
Zuri estaba por graduarse de la maestría en Criminología y soñaba con seguir cabalgando, una de sus grandes pasiones. Según su madre, el día que desapareció iba a recibir un “sobada” por malestares estomacales. Desde entonces, no se ha sabido nada de ella.