Amigos, después de escuchar esa bella melodía demos unos aplausos. Pero los que no merecen los aplausos son las autoridades. Estamos por primera primera vez en el panteón de Santo Domingo, en Tepoztlán, y quiero que observemos lo que hay aquí. Hemos visitado lugares en peores condiciones, pero eso no significa que este sitio pues esté al cien.