Bienvenidos a la Avenida Ferrocarril, donde ya no pasan trenes, pero sí brincan los carros como si fueran vagones descarrilados. Todo esto en el municipio de Huitzilac.
Circular por esta avenida es toda una experiencia inolidable. Entre tantos baches, uno ya no maneja, va esquivando cráteres. Hay conductores que salen con el coche alineado y terminan necesitando alineación ellos también.
Camino a la Mina en Huitzilac lleva 30 años en el olvido, habitantes denuncian reparaciones deficientes