Con las lluvias encima, seguimos reportando lo mismo: la calle Lázaro Cárdenas en Huitzilac no cambia ni poquitito. Ya no es que vayan a llegar las lluvias… ¡Ya llegaron! Y con ellas: lodo, charcos y baches que parecen cráteres de la luna. Los autos brincan como si estuvieran en un videojuego, los turistas se desilusionan y los negocios ven pasar el agua, pero no las ventas.