Pero no porque haga calor, ¡sino por tanto bache! Entre polvaredas, los vecinos denuncian que la calle Lindero de Tlaltizapán tiene todo, menos lo "lindo". Dicen que mas bien debería llamarse "horriblero", porque así está: hecha pedazos y sin esperanza de pavimentación. Mientras tanto, caminar por ahí es un deporte extremo, sobre todo para niños y personas de la tercera edad.











