En el centro de Tepoztlán, a unos pasos del zócalo, la calle 5 de Mayo parece más pista extrema que vialidad turística. Los baches no son baches, son cráteres con historia; los desniveles ya casi forman parte del atractivo local. Caminar por aquí no es sencillo, pues parece un deporte de alto rendimiento.











