Aquí la vida es como una tómbola de problemas: si no es la inundación, es la calle sin pavimento; si no es la oscuridad, es la delincuencia; si no es la contaminación de la barranca, es la basura. Y cuando parece que un problema se va, llega otro a ocupar su lugar. La combinación no podría ser peor: basura acumulada, malos olores, moscos, calles oscuras y vecinos de Tepoztlán que aseguran vivir con la preocupación constante de la inseguridad.











