En los últimos meses en Puebla han sido capturados siete presidentes municipales que también son presuntos líderes criminales. Presidentes municipales de Morena y Movimiento Ciudadano al parecer dedicados al narcotráfico, robo de combustible y extorsión.
El Triángulo Rojo de Puebla es una de las zonas más peligrosas, dedicada al robo de transporte de carga, el huachicol y al robo de gas. Se sabe desde hace mucho tiempo. Ninguno de estos delitos se podría realizar sin la complicidad del gobierno.
Y eso, seguramente, lo sabía el exfiscal anticorrupción de Puebla, Rubén Curiel Tejada. Hoy encontraron muerto al responsable de la Secretaría Anticorrupción de Puebla. Encontraron su cadáver en el sótano del edificio donde trabajaba. Y de inmediato, el gobierno del estado dijo que fue un suicidio.
No han dicho cómo fue que se suicidó y no han dado mayor información de la muerte del funcionario que sabía mucho de los delitos y los narcopolíticos poblanos.
La pudrición en Puebla alcanzó al hijo de Mateo Hernández, alcalde de Tecamachalco, que fue secuestrado y asesinado. De hecho, los criminales usan el asesinato del muchacho para amenazar a los comerciantes poblanos. Dicen que mataron al hijo del alcalde porque su padre no quiso cooperar. Los comerciantes poblanos dicen que las extorsiones no tienen límite.












