La violencia en la zona oriente de Morelos continúa afectando las actividades cotidianas. En Cuautla, Totolapan y Atlatlahucan, estudiantes de distintos niveles educativos han dejado de asistir presencialmente a clases, mientras docentes reportan ausentismo y transportistas suspenden recorridos por temor a nuevos ataques. La línea 15-B anunció la suspensión de sus rutas de Totolapan a Cuautla y Yautepec tras recibir amenazas.