Las nubes aborregadas llamaron la atención de cientos de habitantes de Morelos, quienes durante los últimos días compartieron fotografías del cielo en redes sociales ante el incremento de estas peculiares formaciones. El estado ha registrado un clima agradable, con cielos mayormente despejados, presencia de sol durante gran parte del día y temperaturas que no han superado los 30 grados en la mayoría de los municipios, aunque la zona sur mantiene un ambiente más cálido. Por las noches, además, se han presentado lloviznas ligeras y aisladas.
Las llamadas nubes aborregadas son conocidas científicamente como Altocúmulos. Se forman a media altura y se caracterizan por su aspecto similar a pequeños algodones o a un rebaño de ovejas. Su presencia suele indicar cambios en las condiciones atmosféricas, como la llegada de aire frío o mayor inestabilidad, pero no representan una señal de actividad sísmica.
La creencia de que estas nubes anuncian un temblor es un mito que ha persistido durante décadas. La idea surgió por coincidencias entre la aparición de estas formaciones y algunos sismos, además de antiguas teorías sin sustento científico.
Especialistas recuerdan que los sismos no pueden predecirse. Hasta el momento, ninguna institución científica ni tecnología en el mundo es capaz de determinar con anticipación la fecha, hora, lugar o magnitud de un terremoto, por lo que la aparición de estas nubes no debe interpretarse como una alerta sísmica.