La receta tradicional lleva calabaza de Castilla, piloncillo, canela, clavo de olor y se cocina a fuego lento hasta que queda cubierta con una miel espesa y llena de sabor.
Lo mejor es que no necesitas ser experto en la cocina. Solo dejas que el piloncillo se derrita, agregas la calabaza y esperas a que absorba todo ese sabor.
Este dulce tiene raíces prehispánicas y sigue siendo uno de los platillos más representativos de las ofrendas del Día de Muertos en México.
La preparación tradicional utiliza piloncillo, canela y cocción lenta, y la calabaza en dulce es una de las ofrendas más representativas del Día de Muertos.













