David es el claro ejemplo de que hay oficios que se heredan. Tiene 24 años y es comerciante desde la cuna; todos los días ofrece sus productos a locales y turistas desde su pequeño puesto, donde vende saleros, sombreros, tazas, bolsas, blusas y tortilleros.
Emiliano Carrera, promesa morelense del bádminton, apunta a los Juegos Olímpicos de la Juventud