En Hidalgo se preparan las pelucas, panes con forma de gota y un toque de naranja. En Mixquic, Ciudad de México, son tradicionales las despeinadas, con una cruz al centro.
Puebla tiene los golletes, roscas decoradas con azúcar rosa; mientras que en Tlaxcala se elabora el carretón, de sabor ligeramente salado y forma de pezuña.
En Oaxaca destaca el pan de yema, que puede llevar una carita de alfeñique. En Guerrero se hacen panes con forma humana, conocidos como muñecos.
Y en Morelos, especialmente en comunidades como Tepoztlán, se elaboran panes de muerto con figuras de animales y personas, decorados con azúcar y colores. Estas piezas suelen colocarse en las ofrendas familiares y forman parte de las tradiciones locales.