Aunque la más conocida es la de color naranja intenso, existen distintas variedades que llenan de color los campos mexicanos durante la temporada de Día de Muertos.
Cempasúchil naranja: es el más tradicional y uno de los favoritos para decorar ofrendas y crear caminos para recibir a los difuntos.
Cempasúchil amarillo: destaca por sus tonos dorados y luminosos, ideales para adornar altares.
Cempasúchil africano: aunque su nombre puede confundir, se cultiva ampliamente en México y produce flores grandes y vistosas, en tonos amarillos y naranjas.
Cempasúchil criollo: suele tener flores más pequeñas y una apariencia tradicional; algunas variedades se cultivan desde hace generaciones.
Sus colores, aromas y formas mantienen viva una de las tradiciones más emblemáticas de México.
¿Cuál variedad utilizas para tu ofrenda?














