El sismo de magnitud 7.2 registrado durante este jueves 20 de agosto en Perú volvió a encender las alertas y la preocupación de: ¿por qué está temblando tanto en distintas partes del mundo?
En los últimos meses se han registrado movimientos importantes en México, Colombia, Venezuela, Filipinas, Indonesia, Japón, España e Italia, entre otros países, lo que ha activado la alarma; sin embargo, esto no significa que la Tierra esté entrando en una etapa de mayor actividad ni que exista algún riesgo de que “el mundo se vaya a acabar”.
¿Por qué está temblando tanto en diferentes países?
La explicación está en el movimiento natural de las placas tectónicas, enormes bloques que forman la superficie de la Tierra y que se encuentran en constante movimiento. Cuando estas placas chocan, se separan o se deslizan entre sí, la energía acumulada puede liberarse de manera repentina y provocar un sismo.
México y Perú, por ejemplo, se encuentran en zonas con una intensa actividad tectónica debido a su cercanía con el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde coinciden varias placas y se concentra una gran parte de la actividad sísmica del planeta.
En el caso de México, la actividad en Chiapas también ha sido constante desde el terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el pasado 17 de julio, que hasta ahora ha dejado más de mil réplicas. Además, otros movimientos importantes se han registrado en Oaxaca y diferentes puntos de la costa del Pacífico.
Sin embargo, que ocurran sismos en distintos países durante un mismo periodo no significa que todos estén relacionados entre sí. Cada región tiene su propia dinámica tectónica.
¿Los sismos están aumentando en todo el mundo?
No necesariamente. Una de las razones por las que actualmente parece que hay temblores prácticamente todos los días es que ahora nos enteramos de ellos casi de inmediato.
Hace algunas décadas, un sismo ocurrido en una región remota podía pasar desapercibido para el resto del mundo. Hoy, los sistemas de monitoreo, teléfonos celulares, medios de comunicación y redes sociales permiten conocer un movimiento telúrico ocurrido al otro lado del planeta apenas unos minutos después.
Además, los sismos no pueden predecirse con exactitud. Por ello, un periodo con varios movimientos importantes no permite afirmar que viene un terremoto de mayor magnitud.
Más que entrar en pánico, la recomendación es mantener la calma, conocer los protocolos de emergencia y estar preparados. Recuerda que los sismos forman parte de la dinámica natural del planeta y no existen evidencias de que esta serie de movimientos sea una señal de que la Tierra esté “fallando”.













