Los cambios bruscos de temperatura, la mala limpieza de filtros y la baja humedad provocan que tu garganta se irrite, te dé tos seca o incluso dolor de cabeza. Para evitarlo, sigue estos consejos:
- Ajusta la temperatura según el entorno. Nunca lo pongas en modo congelador.
- Evita dormir con el aire prendido. Si lo haces, que nunca baje de los 25°C.
- Cuida la humedad ambiental. Ideal: entre 40% y 60% o puedes usar un humidificador.
- Lava los filtros con frecuencia. El polvo y los ácaros no son buenos compañeros de cuarto.
- Toma 3 litros de agua diarios si usas aire todo el día.
- Haz lavados nasales.
No se trata de sufrir calor, sino de usar el aire de forma inteligente.
Cuida tu garganta este verano y síguenos en redes sociales.
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