Estudios recientes advierten que el estrés crónico no sólo afecta tu estado de ánimo, también puede deteriorar órganos, debilitar tus defensas e incluso aumentar el riesgo de enfermedades graves. Los especialistas explican que el estrés agudo es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de peligro o emergencia.
El problema aparece cuando el organismo permanece en estado de alerta durante semanas, meses o incluso años. Es entonces cuando aparece un fenómeno conocido como carga alostática, es decir, el desgaste biológico acumulado provocado por la tensión constante.












