También ayuda a proteger la tela del roce constante, especialmente al caminar, jugar o realizar actividades cotidianas.
Su tamaño y grosor dependen del tipo de calzado: algunos tenis urbanos tienen una puntera delgada, mientras que ciertos modelos para exteriores cuentan con refuerzos más resistentes.
Eso sí, no todas las punteras ofrecen la misma protección y las de goma comunes no están diseñadas para soportar impactos fuertes.













