Durante horas, equipos de emergencia intentaron rescatarlo, pero en medio del operativo el lomito fue arrastrado por la corriente.
Contra todo pronóstico, Morocho logró salir del agua por sus propios medios y llegó hasta una zona segura, donde fue auxiliado. Posteriormente recibió atención veterinaria y se confirmó que se encuentra en buenas condiciones, aunque presenta algunas lesiones menores.
Junto a él también fue rescatada Lulú, otra perrita afectada por las lluvias. Ambos permanecen bajo cuidado veterinario y ahora buscan una familia que les dé un hogar definitivo.