Bowen Wan, una ingeniera de software de 31 años que vivía en Seattle, Estados Unidos, murió después de reducir la dosis de su medicamento contra la epilepsia siguiendo un plan que, según sus padres, elaboró con ChatGPT. Tras ello, su familia optó por demandar por muerte injusta contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, al señalar que las respuestas de la inteligencia artificial contribuyeron al fallecimiento.
Bowen Wan, la mujer que perdió la vida por seguir indicaciones de ChatGPT
Cabe destacar que la mujer llevaba años tomando lamotrigina pues padecía de convulsiones desde los 14 años; sin embargo, buscaba reducir los efectos secundarios que, según ella, afectaban su habla y podían perjudicarla en futuras entrevistas de trabajo.
De acuerdo con la demanda interpuesta por sus padres, ChatGPT pasó de recomendarle consultar a un médico a proponerle un calendario para disminuir la dosis hasta dejar de tomarla por completo.
¿De qué murió Bowen Wan?
Según la demanda, Wan tomaba 400 miligramos diarios de lamotrigina. Pero, después de perder su empleo en noviembre de 2025, comenzó a preocuparse por los posibles efectos del tratamiento en su capacidad para hablar con claridad durante entrevistas laborales.
Y tras solicitarle un plan a ChatGPT de aproximadamente 25 días para reducir la dosis de 400 miligramos hasta cero, mismo que ocultó a sus médicos, la mujer murió dos días después al termino del mismo. De acuerdo con el reporte forense, la causa de muerte fue clasificada como muerte súbita inesperada en epilepsia, conocida como SUDEP.
Tras ello, sus padres acusaron a OpenAI de negligencia, diseño defectuoso del producto y de proporcionar asesoría médica sin licencia, así como al director ejecutivo, Sam Altman.













