El caso de José, originario de Cajeme, Sonora, ha generado una fuerte indignación en redes sociales luego de que se difundieran videos donde presuntamente es víctima de violencia familiar por parte de su esposa, identificada como Ruby Esmeralda “N”. Las grabaciones de cámaras de seguridad muestran agresiones físicas y verbales, como bofetadas, insultos y amenazas, algunas de ellas frente a su hijo menor de edad.
De acuerdo con el afectado, las agresiones comenzaron a intensificarse durante 2025, motivo por el que presentó una denuncia. Sin embargo, asegura que la carpeta de investigación continúa sin ser judicializada, por lo que denuncia una presunta falta de respuesta de las autoridades.
José también afirma que las instituciones de salud han cancelado o reprogramado en al menos cinco ocasiones sus citas de atención psicológica, situación que, asegura, ha dificultado su proceso de recuperación.
Además, relató que tras solicitar ayuda al número de emergencias por temor a una nueva agresión, fueron los elementos de seguridad quienes terminaron deteniéndolo y desalojándolo de su propia vivienda.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia contra los hombres, el acceso a la justicia y la importancia de que las autoridades investiguen y atiendan todas las denuncias de violencia familiar sin distinción de género.