Aunque no lo parezca, el clima juega un factor importante para motivarnos a realizar nuestras actividades diarias. En Morelos sucede lo mismo, pues en momentos nublados como lluvia o descenso de temperaturas, pareciera que encontramos menos motivación para levantarnos de nuestras, y el letargo se alarga.
Pero esta cuestión es una respuesta biológica, y diversos estudios científicos respaldan esta afirmación.
¿Por qué el frío nos causa más flojera para realizar nuestras actividades?
Estudios en neurobiología y cronobiología explican que la causa principal radica en la reducción de la luz solar:
Aumento de melatonina
La luz del sol regula nuestros ritmos circadianos. Cuando el día está nublado, el cerebro percibe oscuridad y produce más melatonina, la hormona responsable del sueño, lo que genera somnolencia constante.
Caída de serotonina y dopamina
Es justo la menor exposición a la luz ultravioleta la que disminuye la producción de serotonina y dopamina, reduciendo la motivación y el impulso para movernos.
Conservación de energía
Desde una perspectiva evolutiva, el frío activa un mecanismo adaptativo de ahorro de energía. El cuerpo prioriza mantener la temperatura corporal central en lugar de gastar calorías en actividades secundarias.













