Los misterios de las profundidades del Golfo de México volvieron a generar especulación tras la aparición de un tiburón martillo de aproximadamente 250 kilogramos, capturado en Celestún, Yucatán, que presentaba una enorme mordida semicircular.
Las imágenes del ejemplar rápidamente se volvieron virales y dieron pie a teorías sobre la posible presencia de un megalodón, el gigantesco tiburón considerado el más grande que ha existido. Esta especie habitó los océanos aproximadamente entre hace 23 y 3.6 millones de años. Su nombre, Otodus megalodon, significa “diente grande”.
Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia científica que relacione la lesión con un megalodón. Especialistas señalaron que la marca podría haber sido provocada por depredadores que actualmente habitan la región, como el tiburón tigre o el tiburón blanco, especialmente debido a que los ejemplares atrapados en redes pueden quedar vulnerables a ataques.
Aunque las fotografías han alimentado numerosas teorías sobre el origen de la mordida, biólogos pidieron evitar conclusiones precipitadas. Para determinar qué animal pudo causar la lesión sería necesario realizar un análisis científico del ejemplar y de las características de la mordida.
El video del hallazgo reavivó así el interés por los grandes depredadores marinos que habitan el Golfo de México y el Caribe, demostrando que, en las profundidades, todavía existen encuentros capaces de alimentar nuestra imaginación.










