Durante la temporada de lluvias, el riesgo de crecidas de ríos en Morelos aumenta de forma considerable, especialmente entre agosto y septiembre, cuando el suelo ya se encuentra saturado y las precipitaciones alcanzan su mayor intensidad. Estos fenómenos, también conocidos como avenidas, consisten en un incremento rápido y temporal del caudal de un río, arroyo o cauce de agua que supera su nivel habitual y puede provocar desbordamientos con consecuencias graves para la población.
Las lluvias torrenciales, tormentas severas e incluso los efectos de huracanes son las principales causas de estas crecidas. En algunos casos, el agua cae sobre barrancas o cauces secos, generando inundaciones relámpago capaces de arrastrar lodo, rocas, árboles y escombros. En municipios con asentamientos cercanos a barrancas o laderas, como Cuernavaca, Jiutepec y Huitzilac, estos escurrimientos representan un riesgo constante para viviendas, vialidades y servicios públicos.
Gran parte del comportamiento del agua está relacionado con la geografía del estado. La Sierra de Ajusco-Chichinautzin capta importantes volúmenes de lluvia que descienden rápidamente hacia el sistema de barrancas urbanas, entre ellas la Barranca de Amanalco. Por su parte, la zona del Volcán Popocatépetl y la Sierra Nevada alimenta ríos como el Río Amatzinac y la cuenca del Río Yautepec, generando fuertes corrientes que afectan municipios del oriente como Tetela del Volcán, Yecapixtla y Yautepec.
En el suroriente, la Sierra de Huautla registra intensas corrientes temporales durante agosto y septiembre, mientras que las subcuencas provenientes del Nevado de Toluca alimentan el Río Chalma y el Río Tetecala, impactando municipios del poniente como Tetecala, Coatlán del Río y Mazatepec.
Asimismo, los ríos Amacuzac y Yautepec concentran gran parte del escurrimiento del estado y cada año presentan crecidas severas que afectan a comunidades de Jojutla, Tlaquiltenango y Yautepec, por lo que las autoridades recomiendan evitar cruzar cauces crecidos, mantenerse alejados de barrancas y seguir los avisos de Protección Civil durante toda la temporada de lluvias.