La falla de San Andrés es una fractura geológica de más de 1,200 kilómetros que separa las placas del Pacífico y Norteamericana. Su movimiento puede liberar una enorme cantidad de energía acumulada.
Las consecuencias principales de un gran sismo son:
- Destrucción urbana: daños severos en ciudades como Los Ángeles y San Francisco.
- Colapso de infraestructura: carreteras, puentes y redes eléctricas quedarían inutilizadas.
- Interrupción de servicios: agua, gas y telecomunicaciones se verían afectados.
- Impacto económico: pérdidas millonarias y paralización de actividades.
- Riesgo humano: miles de personas podrían resultar heridas o perder la vida.
La falla de San Andrés es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza. Aunque no se puede predecir cuándo ocurrirá un gran sismo, la preparación y la prevención son la mejor defensa.