Desde adolescente, Nathalia mostró una gran pasión por la aviación. A los 17 años obtuvo su licencia de piloto privado y, con el paso del tiempo, consiguió certificaciones comerciales, multimotor y de instructora de vuelo.
De acuerdo con los reportes, acumulaba aproximadamente 1,300 horas de vuelo y había participado en operaciones con aviones ejecutivos. Su sueño era convertirse en piloto de una aerolínea comercial.
Entre los detalles que han trascendido sobre el accidente, se reportó que minutos antes del impacto envió un mensaje a su novio en el que advertía sobre condiciones de turbulencia y formación de hielo durante el vuelo.
Su madre expresó el profundo dolor por la pérdida de su hija, quien había encontrado en la aviación su mayor pasión.