Pero antes de intentar quitarlas, hay una diferencia importante: el procedimiento cambia dependiendo de si la cera es blanca o de color. Para retirar cera del mantel, primero hay que dejar que se enfríe y solidifique. También puede colocarse hielo sobre la zona para acelerar este proceso.
Una vez endurecida, se puede retirar cuidadosamente el exceso utilizando una cuchara o un objeto sin filo, para evitar dañar las fibras de la tela.
Si la cera es blanca, puede colocarse papel absorbente sobre la mancha y utilizar una plancha a baja temperatura para ayudar a transferir la cera al papel. Pero hay una advertencia importante: este método no debe utilizarse cuando la cera tiene color.
Si la cera cayó sobre pisos de barro o cemento, primero debe endurecerse con hielo y retirarse el exceso. Después pueden utilizarse detergente y materiales absorbentes para tratar los residuos de grasa.













