Si tu perro o gato presenta vómitos, salivación excesiva, temblores, dificultad para respirar o convulsiones, podría estar intoxicado. Actuar rápidamente puede salvarle la vida.
¿Qué debes hacer?
- Llévalo al veterinario de inmediato. No esperes a que aparezcan más síntomas.
- No le provoques el vómito. Dependiendo de la sustancia, hacerlo puede empeorar la situación.
- No le des leche, aceite, sal ni remedios caseros. Tampoco administres medicamentos sin indicación veterinaria.
- Evita que siga en contacto con la sustancia sospechosa. Si puedes hacerlo sin exponerte, conserva el envase, una fotografía o una muestra para ayudar al veterinario a identificar el posible tóxico.
- Informa al veterinario qué pudo ingerir y cuándo. Si presenta convulsiones, no introduzcas tus manos en su boca ni intentes sujetarle la lengua.
Si el producto cayó sobre su piel o pelaje, evita que se lama y consulta de inmediato cómo descontaminarlo de forma segura.
Recuerda: el envenenamiento es una emergencia veterinaria. No esperes a que tu mascota empeore para buscar ayuda.













