Los temblores son movimientos de la corteza terrestre que liberan energía acumulada en las placas tectónicas. En ocasiones, un sismo menor puede preceder a uno mayor, pero la mayoría son eventos aislados.
Los especialistas señalan que solo un pequeño porcentaje de temblores son precursores de terremotos más fuertes. La dificultad está en distinguirlos: no existe un patrón claro que permita saber cuándo un sismo menor será seguido por uno mayor.
Un temblor puede o no anticipar un terremoto más fuerte, pero lo que sí podemos anticipar es nuestra preparación. La prevención es la mejor defensa ante lo impredecible.