Un hecho inusual captó la atención de visitantes en un panteón local, luego de que presenciaran cómo una flor colocada sobre la tumba de un menor de edad realizaba movimientos constantes y de forma autónoma.
El suceso fue captado por las personas presentes, quienes notaron la forma peculiar en que el arreglo florar se desplazaba sobre la sepultura sin que aparentemente existiera corrientes de aire directas u otro factor visible que lo provocara.













