La tarde de este martes 18 de agosto de 2026, habitantes del sur de la Ciudad de México se sorprendieron al mirar hacia el cielo y encontrarse con una enorme nube que tomó una forma muy parecida a la de un tornado.
Sin embargo, aunque la escena parecía sacada de una tormenta severa, no se trató de un tornado. El fenómeno corresponde a lo que se conoce como un vórtice nuboso o remolino de nubes, una formación que puede aparecer cuando distintas corrientes de aire interactúan en la atmósfera.
¿Por qué apareció esta extraña nube en la CDMX?
De acuerdo con meteorólogos, las altas temperaturas registradas durante el día favorecieron que el aire caliente y húmedo de la superficie ascendiera rápidamente. Al encontrarse con zonas más frías en las capas superiores, el vapor de agua se condensó y dio paso a una formación nubosa de gran tamaño.
A esto se sumó el encuentro de corrientes de aire con diferentes velocidades y direcciones, lo que hizo que la nube comenzara a girar y adquiriera esa particular forma de espiral.
¿Fue un tornado en la Ciudad de México?
No. Una de las principales diferencias es que un tornado necesita que el embudo de aire en rotación tenga contacto con la superficie terrestre. En este caso, la formación permaneció en las capas de la atmósfera y no llegó a tocar el suelo.
Cabe destacar que el remolino terminó por desaparecer después de algunos minutos y posteriormente llegaron lluvias acompañadas de granizo en algunas zonas del sur de la capital.