Nadie podía imaginar entonces que con esa explosión nacía una nueva era: la era nuclear.
La devastación fue inmediata. Hiroshima quedó arrasada en un 60 %, con cientos de miles de víctimas y un mensaje brutal para el mundo: la ciencia, si se desborda, puede convertirse en catástrofe. Aquel ataque no solo provocó el fin de la Segunda Guerra Mundial, también inauguró una posguerra marcada por el miedo, la sospecha y una carrera por el control de la energía nuclear.
VOZ EN OFF: ALEJANDRA DOMÍNGUEZ
EDICIÓN: ALÍ GARCÍA











