Durante un podcast, aseguró que fue obligada a grabar un video con un guion impuesto por sus captores y reveló que ella misma ayudó a editar el material en CapCut para unir las tomas y hacerlo parecer una sola grabación, con la promesa de que sería liberada.
La creadora de contenido también negó tener vínculos con el crimen organizado y explicó que durante su cautiverio fue interrogada sobre el origen de su dinero. Además, confesó que nunca presentó una denuncia por el secuestro debido al miedo que sintió tras lo ocurrido.
Sus declaraciones han generado un intenso debate en redes sociales, donde usuarios cuestionan los detalles de su testimonio, mientras otros expresan apoyo por la difícil experiencia que asegura haber vivido.