Un automóvil puede perder estabilidad con apenas 30 centímetros de agua. Si la corriente supera los 60 centímetros, la fuerza hidráulica es suficiente para arrastrarlo por completo.
Las inundaciones urbanas son peligrosas porque los conductores suelen subestimar la fuerza del agua. Intentar cruzar puede ser mortal.
Protección Civil recomienda nunca intentar cruzar corrientes de agua, detener el vehículo en zonas seguras y esperar a que baje el nivel.
Unos centímetros de agua pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La prevención comienza con una decisión: detenerse y esperar.