En la grabación, el entrenador aparece pronunciando un discurso con referencias religiosas y frases inconexas, lo que ha generado diversas reacciones.
Aunque en el video no habla directamente del crimen, medios locales señalan que, tras su detención, habría asegurado que actuó por un supuesto “mandato divino”, información que forma parte de las investigaciones y no ha sido confirmada de manera oficial por la Fiscalía.
Durante el ataque también resultó gravemente herido su hermano menor, quien permanece hospitalizado. Ángel “N” fue puesto a disposición de un juez por los presuntos delitos de homicidio y lesiones, mientras las autoridades continúan investigando el móvil del caso y si existían factores como problemas de adicciones relacionados con los hechos.
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