La llegada de la Copa Mundial FIFA 2026™ a México no sólo ha generado expectativa entre los aficionados, también ha provocado inconformidad entre propietarios de palcos y plateas del Estadio Ciudad de México, quienes perdieron varios privilegios históricos tras una resolución judicial emitida en junio de 2026.
El fallo del Juzgado Primero de Distrito en Materia Civil suspendió de manera definitiva las medidas cautelares que protegían ciertos derechos de los dueños de estos espacios. Entre las principales restricciones destaca la cancelación del uso garantizado de cajones de estacionamiento asignados por título de propiedad dentro del inmueble.
Además, quedó prohibido ingresar alimentos y bebidas propios a las áreas privadas, mientras que la reventa de boletos, renta individual o comercialización externa de asientos en palcos también fue restringida por los lineamientos establecidos para el torneo.
Otro tema que ha generado controversia es el uso de los códigos QR implementados para controlar el acceso vehicular en las inmediaciones del estadio. Autoridades de la alcaldía Coyoacán alertaron sobre la venta ilegal de estos permisos en redes sociales, donde algunos usuarios ofrecen accesos entre 800 y 2 mil 500 pesos por partido.
Pese a que el pase es intransferible, continúan apareciendo anuncios de estacionamiento privado en cocheras y calles cercanas. Las autoridades advirtieron que esta práctica podría derivar en fraudes para los compradores.
Mientras tanto, los precios de los boletos continúan al alza. Para los encuentros más atractivos de la Selección Mexicana, algunas entradas ya superan el millón de pesos en reventa, consolidando a la Copa Mundial FIFA 2026™ como uno de los más costosos en la historia del fútbol.