La concentración previa a dos compromisos amistosos internacionales se convirtió en un episodio de tensión para una selección centroamericana, luego de que tres futbolistas fueran separados del plantel en medio de una investigación por una presunta balacera registrada durante la madrugada.
La decisión fue anunciada por la federación nacional mediante comunicados oficiales difundidos en redes sociales. En primera instancia, se confirmó la baja de un mediocampista, argumentando que “no se reúnen las condiciones para su continuidad dentro del grupo”. Horas más tarde, otros dos jugadores también quedaron fuera de la convocatoria.
El organismo rector del fútbol reiteró que la disciplina, el respeto a las normas internas y la responsabilidad de representar al país son principios innegociables dentro del combinado nacional. Aunque no se detallaron sanciones deportivas adicionales, el caso generó una fuerte reacción mediática y encendió el debate sobre la conducta de los seleccionados fuera de la cancha.
De acuerdo con reportes de medios locales, autoridades municipales recibieron alertas por presuntas detonaciones de arma de fuego alrededor de la 1:42 de la madrugada. Además, se localizaron indicios compatibles con evidencia balística en vía pública.
La Selección de Costa Rica confirmó finalmente la separación de los futbolistas costarricenses Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal, mientras el caso continúa bajo investigación judicial.