Luca Zidane, hijo de la leyenda del fútbol francés Zinedine Zidane, vivió un momento histórico al debutar como portero de la Selección de Argelia en un importante evento deportivo mundial, una decisión que también representa un homenaje a las raíces argelinas de sus abuelos paternos.
Aunque nació en Francia y formó parte de sus categorías juveniles, el guardameta eligió defender los colores de Argelia, fortaleciendo así el vínculo con su herencia familiar.
El debut de Luca Zidane estuvo marcado por una imagen poco común: saltó al terreno de juego utilizando una máscara protectora rígida especialmente diseñada para resguardar su rostro. El arquero se encuentra en la fase final de recuperación de una fractura de mandíbula y mentón, además de haber sufrido una conmoción cerebral.
La lesión ocurrió a finales de abril de 2026 durante un encuentro de la Segunda División de España entre el Granada C. F. y la U. D. Almería, cuando protagonizó un fuerte choque con un delantero rival. Debido a la cercanía de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, el guardameta decidió aplazar una cirugía definitiva para no perderse la oportunidad de representar a Argelia.
La máscara protectora, fabricada a la medida, es de uso obligatorio y le permite reducir el riesgo de nuevos impactos mientras completa su recuperación y continúa compitiendo al más alto nivel.