Ante la falta de pavimento, entrar a esta zona de Tepoztlán sigue dando esa extraña sensación de estar participando en una misión espacial rumbo a la Luna, pero sin astronautas, sin cohete y, sobre todo, sin obra pública. Y como las calles siguen pareciendo más un campo de entrenamiento para vehículos todo terreno que una vialidad, los vecinos decidieron organizarse y ponerse a trabajar.
¿Buscas emociones extremas? Puedes encontrarlas en camino antiguo Cuernavaca-Tepoztlán